En entornos exigentes, los componentes metálicos como tornillos o fijaciones requieren recubrimientos adecuados. De lo contrario, se puede generar corrosión, oxidación prematura, pérdida de propiedades mecánicas, fallos funcionales en uniones o ensamblajes y deterioro estético. Esto afecta directamente a la fiabilidad del producto y los costes de mantenimiento y sustitución.
En Tormetal te ofrecemos tratamientos superficiales contra la corrosión de alta calidad que prolongarán la vida útil de tu producto.
Tratamientos anticorrosión avanzados
Cada aplicación requiere un tratamiento superficial adecuado a sus características para garantizar su rendimiento y la eficiencia de la protección contra la corrosión. Te presentamos algunas de las soluciones avanzadas de Tormetal.
Zinc-níquel transparente
El zinc-níquel transparente es un tratamiento para tornillos y otros componentes metálicos que ofrece una alta resistencia a la corrosión y al desgaste, endurece la superficie del producto y posee una buena conductividad térmica. Su eficacia se ha probado en más de 700 horas de ensayo de niebla salina neutra (NSS) según la norma ISO 9227. Este proceso electrolítico de deposición del material es respetuoso con el medio ambiente y permite la aplicación posterior de otros tratamientos de zincado. Una solución ideal para alargar la vida útil de los productos y ahorrar costes de reemplazo, especialmente en el sector de la automoción.
Zinklad® 1000
Este recubrimiento de zinc, desarrollado originalmente para el sector de la automoción, proporciona una gran resistencia a la prueba CNS (recubrimientos expuestos a la Cámara de Niebla Salina), con más de 1000 horas de resistencia a la corrosión roja. Su bajo espesor lo hace ideal para recubrir piezas pequeñas, áreas internas y agujeros ciegos, y su aplicación es rápida y con un acabado estético que le da al zinc-níquel el aspecto de un tornillo inoxidable.
Ventajas de nuestros tratamientos
Ahora que conoces nuestras soluciones y procesos, puedes elegir el que mejor se adapte a tus necesidades con la confianza de que tus piezas estarán protegidas contra la corrosión durante más tiempo. Así, se reducirá la tasa de fallos y aumentará la fiabilidad de tus productos, lo que mejorará la imagen de tu marca, tanto para clientes finales como auditores.
La mayor vida útil de las piezas reduce la necesidad de sustituciones o mantenimientos prematuros, lo que a su vez optimiza el coste total de propiedad (TCO). En 1Tormetal logramos todo esto gracias a sus meticulosas pruebas de calidad, que garantizan el cumplimiento normativo y la seguridad de los tratamientos ofrecidos. Se realizan ensayos de corrosión en atmósferas artificiales, de niebla salina, de resistencia a la temperatura y de humedad.
Todas las soluciones cuentan con el certificado UNE-EN ISO 9227:2017 que confirma que han superado los ensayos de corrosión en atmósferas artificiales y los ensayos de niebla salina. Además, se estudian los productos para garantizar que cumplen con el binomio REACH y RoHS, de uso de productos químicos seguros para el ser humano y el medio ambiente y de restricción de sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos, respectivamente.
Cuenta con nosotros
En Tormetal contamos con una amplia experiencia en fijaciones, tornillería y tratamientos. Nuestra amplia variedad de soluciones para la corrosión te permite elegir una personalizada para ti. Además, nuestro equipo de soporte técnico estará encantado de ofrecerte información y asistencia a la hora de elegir el producto ideal. Cuenta con nosotros para garantizar la máxima protección anticorrosión en tus componentes.



En cambio, la deposición de zinc-níquel ha demostrado ser muy adecuada como capa de protección, prácticamente sin generar hidrógeno durante su deposición electrolítica y así, minimizar la fragilización del material. Esta ventaja se atribuye al hecho de que el zinc-níquel es altamente permeable al hidrógeno y adicionalmente, se forma una fina capa de níquel puro a la interfaz con el sustrato de acero en el proceso de recubrimiento. Por lo cual, el zinc-níquel depositado electrolíticamente ofrece ventajas significativas en la prevención de la fragilización por hidrógeno, incluso en materiales de acero de alta resistencia. 































